Acrílico sobre lienzo. 65x100cm. 1998. Colección privada, Zaragoza, Spain.
Seguimos con las antigüedades, con los desiertos. Con oasis, espejismos y naturaleza, que necesita ser protegida, aunque su existencia dependa de un cristal tan frágil como ella misma.
Este cuadro lo realicé desde cero. Aunque para la mayoría de los cuadros, me fabrico el bastidor, serrando tablas, clavando la tela, no siempre me fabrico las pinturas. Estas sí, están hechas partiendo del pigmento puro, en polvo.